Mi Dios puede y lo hará



He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado. Daniel 3:17-18


Introducción: El sol brillaba tan intenso como la soberbia del rey, mientras tres jóvenes puestos en pie miraban con total serenidad las rabietas de su majestad; ¡el asunto era grave, estaban a punto de morir! y ahora tenían la última oportunidad de recapacitar y salvar su vida: adorar a un dios falso y vivir como traidores o ser leales a su Dios pero morir en el horno de fuego. ¿Cómo era posible que ellos estuvieran tan tranquilos?


Fe es confianza: ¡Nuestro Dios puede! Esta es una frase de fe, aunque el rey dijo que no existía un dios capaz de librarlos (v15), ellos tienen el atrevimiento de contradecirlo: -“Nuestro Dios sí puede y lo hará”-. ¿Cómo te sientes cuando todos dicen no? No hay trabajo, no hay dinero, no hay cura, no hay solución, no puedes; quizá tengan razón, ante un problema financiero fuerte o una enfermedad grave, puede ser que ya no encuentres solución, pero debes recordar: “Mi Dios sí puede y lo hará”


Lealtad, lo que Dios espera: Pero si no lo hace… En este punto nos encontramos con una lealtad férrea, donde ellos reconocen que Dios puede hacerlo, no tienen la menor duda del poder de Dios, pero también saben que si al final decide no librarlos, aún así no darán un paso atrás, no van a ceder antes las presiones aunque eso les cueste la vida. Cuando todo está saliendo mal y no encuentras solución, ¿estás dispuesto a ser leal a Dios aunque no veas una respuesta pronto? Mucha gente sucumbe ante la aflicción; imagina a un padre de familia sin trabajo, con necesidad de llevar sustento a casa y frente a él ¡una propuesta de trabajo ilícito, pero que deja mucho dinero!.


Los estímulos para abandonar a Dios pueden abalanzarse sobre ti cuando estas en momentos críticos, pero ese será el mejor momento para demostrar tu lealtad y experimentar el poder de Dios, recuérdalo siempre: -Mi Dios puede y lo hará, pero si no lo hace, yo no lo dejaré-.


Conclusión: Podemos resumir el versículo así: Nuestro Dios, puede librarnos (fe), pero si no quiere hacerlo (aceptar su voluntad), aun así no nos postraremos ante otros dioses (lealtad). ¡Qué valentía de estos jóvenes! ¿Estás dispuesto a confiar en Dios, depender totalmente de su voluntad y ser leal hasta el final? ese es el reto.



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