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Tarde Rosa

 

En este año 2021 retomamos el programa de Tarde Rosa, que consiste en una reunión de mujeres que se realiza una vez por mes, de Febrero a Noviembre.
 

El Ministerio de la Mujer y ECMI coordinarán en conjunto estas reuniones con el propósito de mentorear a las niñas adolescentes en edades de 11 a 17 años de la iglesia local y de la comunidad. Con estas reuniones se pretende propiciar un acercamiento a las pre juveniles para apoyarles con consejería preventiva y acompañarlas en esa etapa tan importante y a la vez crítica en la que experimentan muchos cambios físicos y emocionales.


Las prioridades son proveer herramientas espirituales y emocionales que ayuden a las pre juveniles a tener un encuentro personal con Cristo, y facilitar consejería preventiva para así transitar esta etapa con bendición y éxito, orientándolas en su propósito de vida, que puedan crecer en sabiduría, en estatura y en gracia para con Dios y con las demás personas hasta lograr la madurez física, emocional, espiritual y social.
 

La Biblia nos motiva a tener una relación intergeneracional con el propósito de enseñar, guiar y modelar la fe. “…Enseña a las mujeres mayores a vivir de una manera que honre a Dios… Deberían enseñarles a otros lo que es bueno, esas mujeres mayores tienen que instruir a las más jóvenes a amar a sus esposos y a sus hijos, a vivir sabiamente y a ser puras, a trabajar en su hogar, a hacer el bien y a someterse a sus esposos.

 

Entonces no deshonrarán la palabra de Dios” (Tito 2:3-5 NTV). Aunque esta instrucción es para mujeres jóvenes casadas, resalta principios bíblicos importantes que podemos transmitir a las nuevas generaciones de mujeres.
 

• Enseñar con el ejemplo, honrar a Dios con nuestro estilo de vida.
• Enseñar lo que es bueno.
• Enseñar a construir buenas relaciones en el hogar y valorar a la familia.
• Enseñar a vivir con sabiduría.
• Enseñar a tener dignidad y pureza.
• Enseñar el valor del trabajo.
• Enseñar el valor del servicio desde el hogar.

 

En estos textos bíblicos podemos identificar la riqueza espiritual, moral, profesional, emocional, y ministerial que como mujeres maduras en la fe podemos transmitir a las pre juveniles.

Reporte

Por favor llena el siguiente formulario con información de la Tarde Rosa realizada en tu Iglesia Local.

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La Biblia nos motiva a tener una relación intergeneracional con el propósito de enseñar, guiar y modelar la fe. Las mujeres cristianas dentro de la iglesia y su comunidad pueden ofrecer un ejemplo y modelo de fe para las pre juveniles, convirtiéndose en mentoras de su crecimiento físico, emocional y espiritual. Con esta idea en mente se ha diseñado este programa de atención a las pre juveniles de la iglesia y comunidad. Inspiradas en la instrucción bíblica que dice: 

“Enseña a las mujeres mayores a vivir de una manera que honre a Dios. En cambio, deberían enseñarles a otros lo que es bueno. Esas mujeres mayores tienen que instruir a las más jóvenes a amar a su esposo y a sus hijos, a vivir sabiamente y a ser puras, a trabajar en su hogar, a hacer el bien y a someterse a sus esposos. Entonces no deshonrarán la palabra de Dios” (Tito 2:3-5 NTV). 

El escritor bíblico presenta estas instrucciones a las mujeres mayores a no ser espectadoras  de las nuevas generaciones sino a ser maestras de lo bueno y modelar un estilo de vida que honre a Dios. 

No podemos quedarnos solo viendo como las niñas, y pre juveniles son seducidas y tentadas por tanto peligro y riesgo en el mundo, es necesario actuar como mujeres de Dios a favor de esta nueva generación para que crezca, se desarrolle y alcance su propósito en Dios.

Veamos los conocimientos que podemos transmitir según este texto bíblico. 

•    Ser maestras, enseñando lo bueno.

Toda mujer adulta cuenta con una profesión, oficio, experiencia, habilidades y talentos que pueden compartir a las pre juveniles con la finalidad de agregarles valor y ayudarles en su desarrollo personal. Porque transmitir el conocimiento es trascender.
 
•    Enseñar a construir buenas relaciones en el hogar y valorar a la familia.

Si las pre juveniles aprenden a tener buenas relaciones interpersonales en el hogar, también las podrán desarrollar con las demás personas que les rodeen a lo largo de su vida. La Iglesia de Dios en sus principios prácticos nos insta a fomentar el bienestar de la familia dando prioridad al cumplimiento de las responsabilidades familiares, la santidad y el orden bíblico en el hogar.

•    Enseñar a vivir con sabiduría.

 

Es lamentable que las nuevas generaciones están siendo informadas, educadas y absorbidas por las redes sociales, internet y las modas. Es por eso que la Iglesia a través del estudio de la Biblia, que es la fuente de sabiduría, debe enseñar a las nuevas generaciones a conocer más de Dios para la toma de decisiones importantes de su vida.  ¿Cuál puede ser su aportación como mujer cristiana a favor de las niñas y las pre juveniles de la iglesia y de la comunidad?

•    Enseñar a tener dignidad y pureza. 

 

Las nuevas tendencias están llevando a la juventud a perder el valor de su dignidad. Cada año se incrementa la estadística de niñas embarazadas, promiscuidad, pornografía infantil, niñas abusadas, la trata de niñas, entre otros males que destruyen la dignidad de las niñas. ¿Qué podemos aportar y enseñar para fomentar la dignidad de la mujer desde la niñez?

•    Enseñar a trabajar.  

 

Dar orientación vocacional a las pre juveniles, para que puedan elegir una profesión o un oficio para su desarrollo laboral efectivo y para su crecimiento económico. Como también trasmitir valores como el respeto, la puntualidad, la honestidad, la honradez, la discreción, la perseverancia, entre otros valores, que son los que les garantizarán el éxito laboral o empresarial. 

•    Enseñar a servir. 

Frecuentemente llamamos a nuestras niñas “las princesas” de nuestra casa, es una linda frase con la que manifestamos amor y valoración; lo riesgoso es transmitir la idea que ellas pueden pedir y ordenar lo que se le antoje. Es importante enseñar que la grandeza y la honra es la recompensa del servicio, disponiendo los dones, talentos y habilidades al servicio de Dios y de las personas (Romanos 12:11, Juan 12:26).

Como mujeres y hermanas mayores, maduras en la fe, tenemos el privilegio de ser guías y mentoras de las niñas y adolescentes que están a nuestro cuidado,  en casa, en la iglesia y en la comunidad que las estimemos como nuestras hermanitas pequeñas  y aprovechemos la oportunidad para ser de bendición.

Para concluir cito (Paráfrasis de Gálatas 6:1-2 NTV): Amadas hermanas, si otra creyente está dominada por algún pecado, ustedes, que son espirituales, deberían ayudarle a volver al camino recto con ternura y humildad. Teniendo mucho cuidado de no caer ustedes en la misma tentación. Ayúdense a llevar  las cargas las unas de las otras, y obedezcan de esa manera la ley de Cristo Amén.
 

¿Tienes dudas de cómo implementar Tarde Rosa?

Escribenos en el chat de la esquina inferior derecha o a soyidecgt@gmail.com y te orientaremos con tus dudas.

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