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El Evangelismo En La Pandemia



Somos herederos de toda una escuela de modelos tradicionales de evangelización, los cuales han sido establecidos en nuestros manuales de liderazgo, conferencias, capacitaciones, etc., pero, en tiempos de pandemia, puede dificultarse la aplicación de estos modelos. Pareciera que la evangelización ha quedado paralizada, sin embargo, aunque las circunstancias y los escenarios cambian, el Evangelio no se paraliza y, por tanto, la tarea evangelizadora tampoco debe hacerlo. Los cambios exigen creatividad; el caos, la necesidad, el sufrimiento, exigen esta actitud.


En primer lugar, debe recordarse que lo más importante en la evangelización no es la forma o estrategia, sino el mensaje que se otorga; en ocasiones caemos en la tendencia de repetir frases no contextualizadas, ideas repetidas sin ese sentido para la vida actual, que no conectan con las personas porque carecen de significado para su realidad. La evangelización debe reinventarse desde el mensaje mismo, el acto de evangelizar no es nuevo, pero, la situación del mundo sí, porque es cambiante y muchas veces caótica. Por tanto, el Evangelio debe ser interpretado a la luz de las situaciones actuales, no olvidando que el núcleo de la evangelización es el mensaje de redención: el Dios que manifestó su amor inmenso en Cristo muerto y resucitado; porque la propuesta cristiana nunca envejece, pero nos invita a ejercer una creatividad divina; a ser atentos a las necesidades del momento para dar un mensaje fresco.


Para compartir el mensaje del Evangelio se necesitan métodos, distintas formas de expresión, y palabras que estén cargadas de significado para el mundo actual. Si los métodos de evangelización persiguen esto, toda auténtica acción evangelizadora es siempre nueva; y está siempre reinventándose porque parte de la intencionalidad de aplicar el mensaje esperanzador del Evangelio a las necesidades actuales. El mensaje del evangelio incluso puede ser materializado en el pan que brindamos al que no tiene.


Los métodos de evangelismo son útiles porque facilitan el camino y persiguen tener un impacto positivo en la vida del que escucha. Por tanto, todo aquel que quiera evangelizar debe partir de una preparación del mensaje bíblico contextualizado. De esta manera, las formas de evangelización que hemos practicado, tales como: evangelización en cinco minutos, evangelización persona a persona, evangelización por medio de pancartas o desfiles cristianos, los cinco pasos para la evangelización en las calles: elegir un lugar, iniciar la conversación, presentar el mensaje del evangelio, dejar un espacio para preguntas o realizar preguntas al que escucha, y cerrar con una oración. Todas estas herramientas si parten del núcleo del evangelismo: el Evangelio, pero un Evangelio contextualizado, serán eficaces. La evangelización será eficaz porque es creativa al renovar el mensaje. Además, no debe olvidarse el factor divino. Nuestra misión es compartir las Buenas Nuevas y ser responsables en renovar ese mensaje a las necesidades del mundo actual; sin embargo, ¿Quién convence al hombre y a la mujer de pecado?, ¿y de esa absoluta necesidad de Dios?; es Dios mismo, a través del Espíritu Santo.


El acto evangelizador, no debe paralizarse. Debido a las limitaciones por la pandemia, el acercamiento para el evangelismo en las calles, persona a persona, se dificulta. Pero, a través de las redes sociales, por medio de imágenes, o vídeos cortos; pueden enviarse mensajes de esperanza. La situación exige creatividad y adaptación a las nuevas alternativas digitales; desde luego, no olvidando lo tradicional. El escenario en el que estamos situados exige creatividad partiendo de la renovación de un mensaje contextualizado, y de los métodos para hacer llegar este mensaje a las personas.


Colaboradores:

Autor: Jenniffer Lara

Diseño y Publicación: Josué Guzmán

Revisión: Jaquelinne Colindres

Gestión: Deisy Lara

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